Parece mentira
Parece mentira pero vuelvo a ser esa niña que escribe sola, la que huele los cuadernos con placer mal disimulado, la que se inventa que la vida no es tan triste como podría o como nos dicen , la que se mete en un rincón los fines de semana cagándose en las mulas de la necesidad de socializar con la que nos castigan desde pequeños, vuelvo a ser la Mari Tal de todos los veranos, la nieta dulce de aquella abuela fuerte, la hija tímida de aquella belleza sin cerebro, la hermana del aspi que lo defiende en los recreos y la pequeña salida que escribe historias de gente que se casa sólo para follar. Isabel fue mi primera heroína , la esclava española liberada por un buenorro aristócrata, y siempre lo mismo; dando caña al salvador sin querer aceptar la atención y el amor de un apuesto caballero, pero deseando caer como caen las polillas frente a la luz, tratando de evitar ese deshilache sin conseguirlo. Parece mentira pero después de diez años de burbuja, se me volvió a romper la felicidad. E...