Parece mentira

Parece mentira pero vuelvo a ser esa niña que escribe sola, la que huele los cuadernos con placer mal disimulado, la que se inventa que la vida no es tan triste como podría o como nos dicen , la que se mete en un rincón los fines de semana cagándose en las mulas de la necesidad de socializar con la que nos castigan desde pequeños, vuelvo a ser la Mari Tal de todos los veranos, la nieta dulce de aquella abuela fuerte, la hija tímida de aquella belleza sin cerebro, la hermana del aspi que lo defiende en los recreos y la pequeña salida que escribe historias de gente que se casa sólo para follar. Isabel fue mi primera heroína , la esclava española liberada por un buenorro aristócrata, y siempre lo mismo; dando caña al salvador sin querer aceptar la atención y el amor de un apuesto caballero, pero deseando caer como caen las polillas frente a la luz, tratando de evitar ese deshilache sin conseguirlo. Parece mentira pero después de diez años de burbuja, se me volvió a romper la felicidad. Esta tarde, caminando contigo entre las hojas muertas de los ficus de mi barrio, en este lugar donde me he venido a vivir para olvidar lo que he perdido(cuántos naufragios me ha tocado vivir, mi amor), he pensado tristemente que volvía a ser la misma, la que retoma vidas y muertes con una facilidad pasmosa, la facilidad de la supervivencia. Y sin embargo,qué duro, qué difícil es vivir sin ti. He escrito sobre la muerte y me he acojonado en noches insomnes dignas del más típico personaje de Woody Allen, pero nunca antes algo me dolió tanto. En el mundo de los espíritus no hay cañas que tomar, pero dicen que la luz es mucho más hermosa, y dado que tu alma es pura, bien se merece estar allí antes que yo, y quizá me consuelan esos once años que nos separaban, lo tomo como la ventaja que me llevas en cuanto a tiempo vital en el plano físico. No deseo vivir más que tú, harto te dije que me daría mucha pereza sobrevivirte, y he aquí que ocurrió así en plena Nochebuena la muerte nos explotó en la cara, y dejó tras de sí tu cuerpo inerte, nuestros proyectos rotos y mi cuerpo como el de un títere, perdiendo kilos y todo, que quizá fuera lo más increíble de todo, y esto fue porque la comida no tenía sabor, ni siquiera el agua era agua, todo eran sapos molidos y hojas secas trituradas que tenía que comer a cucharadas, contra la voluntad de estar vivo se levanta la necesidad de no morir, y así fue cómo después, a base de pastillas y magdalenas sin lactosa, volví a estar gorda aunque igual de triste, fallecida en el sueño de mi guionista de vida por tu marcha repentina y dolorosa como un rayo penetrando en mis dientes, en mi cerebro, en mi corazón. Todo esto lo sabes porque no te has separado de mí ni un solo instante, ni yo de ti, y hemos hablado mucho en el mundo de los sueños.Me conociste escribiendo y escribiendo te recupero, un poemario después y once meses, camino del año más amargo de mi vida, vuelvo a ti a través de otro blog y te lo dedico, fíjate que lo he titulado con la hora a la que dejaste de respirar a este lado. He creído y creo mucho en cosas que consideramos imposibles. Tu alma conoce a mi alma mucho más de lo que nuestros cuerpos se conocieron , y esto tampoco es que fuera poco, yo diría que fue tan dulce como una sonata que hubiera tocado un pianista locamente enamorado pero respetuoso, en el tiempo en el que ninguno de los dos esperábamos quizá tales regalos. Dentro de esas cosas imposibles, está la sospecha de que puedas leerme, como antaño, buscando entre líneas la oportunidad de conocerme. He pensado contarte por este medio todo lo que me pase, para que me sirva de terapia y a ti de memoria y homenaje. Duele mucho haber perdido la intimidad con un cuerpo, pero duele más perder todo lo demás, y yo a ti no te he perdido nunca desde ese día 24, y no pienso hacerlo tampoco, por el tiempo que me quede de vida. Espero que te parezca bien y puedas desde allí sentir mis palabras como caricias, mis manos con las tuyas, en mundos diferentes pero no enemistados. Rumi escribió muchas cosas hermosas sobre la muerte y la vida. A lo mejor ahora, entre los dos, podamos comprenderlas. Hasta mañana. Ya sabes que te quiero.

Comentarios